Seleccionar correctamente un grupo electrógeno es clave para no perder eficiencia y durabilidad.
Cada proyecto energético supone un reto distinto y unos requisitos diferentes a cumplir, el dimensionamiento eléctrico cada día es más complejo.
Antaño el cálculo del dimensionamiento se basaba en la suma aritmética de potencias y con unos factores de corrección del factor de potencia según el número de motores que hubiese en la instalación, el tipo de consumo era más sencillo, se acercaba más al resistivo puro o había consumos que podían serlo en sí mismos. A día de hoy esto es impensable, los aparatos eléctricos que se conectan a una instalación tienen una carga de componentes electrónicos muy elevada, lo mismo que facilita el uso de estos aparatos, hace que la generación de la energía sea más compleja con la aparición de armónicos y de consumos inductivos y capacitivos.
Es por ello que los comerciales de GENESAL ENERGY reciben una formación técnica continua y el apoyo cercano del departamento de ingeniería para ofrecer al cliente una solución óptima.
Si se hace un análisis centrado en lo que a potencia se refiere, se puede centrar este análisis en dos casuísticas: seleccionar un grupo electrógeno sub-dimensionado o sobre-dimensionado.
- Si lo sub-dimensionamos: el principal problema desde el punto de vista del usuario final será la falta de potencia, se le estaría reclamando al grupo electrógeno una potencia para la que no ha sido diseñado, lo que podría provocar una caída de tensión, una caída de velocidad del motor lo que llevaría al alternador a sufrir una caída de frecuencia, un sobrecalentamiento debido a que la intensidad de salida del alternador supera su dimensionamiento y podría afectar al revestimiento de los aislantes desde el punto de vista eléctrico.
Desde el punto de vista mecánico provocaría un aumento de temperatura de trabajo del motor, un aumento de desgaste de componentes internos y vibraciones, cabe recordar que el punto de trabajo óptimo del motor se encuentra entre un 70% y un 80%.
- Si lo sobre-dimensionamos: para entender el problema del sobredimensionamiento debemos ponernos en un símil, el motor del grupo electrógeno está trabajando en las mismas condiciones que el de un coche subiendo una pendiente. Si sobre-dimensionamos el motor de un generador, también está trabajando fuera de la horquilla del 70% – 80% que se nombraba antes como su punto óptimo.
El principal problema en este caso es mecánico y todo ello deriva al resto de problemas, al estar trabajando fuera de rango y por debajo del umbral óptimo de carga, habrá una disminución de la temperatura de trabajo, esto llevará a que la combustión sea peor, afectando así a la admisión y sistemas anticontaminación tales como filtros y válvulas, provocará humaredas en el escape, expulsando partículas en suspensión e inquemados.
¿Cuáles son las claves para seleccionar un grupo electrógeno adecuado?
Encontrando la justa medida

El paso inicial y más básico es definir qué equipos se conectarán al grupo electrógeno y conocer la entrega de potencia necesaria para el proyecto. En otras palabras, saber cuál es la suma de la potencia de todos los dispositivos eléctricos que será necesario alimentar, aplicando en los casos en los que sea posible las tasas de simultaneidad y atendiendo siempre a los requisitos y necesidades del cliente.
Pero una simple operación matemática no nos dará información suficiente. Existen otros factores que debemos tener en cuenta, ya que afectan al resultado de ese cálculo. Éstos tienen que ver tanto con aspectos técnicos, como de uso y ambientales.
Es necesario tener un control muy minucioso de las grandes cargas existentes en la instalación, motores eléctricos, iluminación por lámparas de descarga o LED, son consumos eléctricos complejos de suministrar ya que cuentan con transitorios que pueden provocar consumos punta de fracciones de segundo que equipos mal diseñados no sean capaces de alimentar.
Dimensionando el equipo electrógeno
Para dimensionar el grupo electrógeno y decidir su configuración, el equipo de ingenieros tomará como base el proyecto eléctrico, mecánico o de obra civil. Éste define:
- La potencia necesaria y tipos de consumo para cubrir las necesidades presentes y futuras.
- Los elementos que debe incorporar el equipo (arranque manual o automático, operación en paralelo con otros equipos o con la red pública, insonorización, depósitos de combustible auxiliar, calefactores, etc.).
- Las normativas legales a cumplir (eléctrica, ruido, emisión de gases y partículas, normativa de circulación en caso de grupos móviles).
- El lugar donde serán instalados el o los equipos (bajo techo, intemperie, elevación sobre el nivel del mar, ambientes polvorientos, etc.).
Una vez que el grupo de ingenieros de GENESAL ENERGY, cuenta con esta información, comenzará en la elaboración de su proyecto para cumplir sus necesidades, adaptándolo así no solo a los requerimientos técnicos sino también al uso que el grupo electrógeno va a recibir.


